De la nada, en un día común y corriente, del cielo empezaron a caer miles y miles de gomitas de ositos de todos los colores y sabores; y todos los niños dejaron de hacer lo que estaban haciendo y salieron a jugar bajo la lluvia de gomitas de ositos, abriendo su boca al cielo y comiendo todas las gomitas de ositos que pudieron hasta que sus dientes de leche se les llenaron de caries y se les cayeron.
Fin.
Eso si que dio mucho miedo. Ahora estaré traumatizada de por vida .w.
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